La Conmovedora Historia De Frank Deng, Sobreviviente De Un Derrame Cerebral

Región Noroeste  |  23 febrero, 2021
Frank Deng, acompañado por su esposa Mu Ying Jin, llega al Centro de Salud Tzu Chi en Alhambra, CA para un chequeo. Foto: Shuli Lo.

Escrito por Audrey Cheng y Carole Liu
Traducido por (Inglés) Dr. Lina Lin
Editado por (Inglés) Nancy Bendig & Dilber Shatursun
Traducido por (Español) Gerardo Bonilla
Editado por (Español) Maribel Suárez

Hace dos años, la vida de Frank Deng cambió cuando sufrió un derrame cerebral. Este hombre, quien una vez estuvo sano y apto para realizar actividades cotidianas, apenas podía caminar solo. De hecho, Frank ha sido hospitalizado seis veces después. Al enterarse del sufrimiento de este anciano, los voluntarios de Tzu Chi estaban decididos ayudar.

Frank visita al Dr. Stephen Denq. Photo Shuli Lo.

Tratar A Los Pacientes Con Gran Cuidado Y Amor

Debido a la condición crónica de salud de Frank, Tzu Chi sabía que el Dr. Stephen Denq, en el Centro de Salud Tzu Chi en Alhambra, California, sería la mejor persona para ayudar. Además de ser un experimentado especialista en medicina interna, el Dr. Denq también es muy cariñoso y paciente con todas las personas a su cuidado. Preocupado por los efectos secundarios a largo plazo y las consecuencias de los muchos medicamentos de Frank, el Dr. Denq, pudo trabajar con Frank para eventualmente reducirlo a solo dos medicamentos recetados al día para controlar  su hipertensión y colesterol. Añadiendo un elemento holístico a su atención, el Dr. Denq también recomendó a Frank que buscara tratamiento de acupuntura con el Dr. Y-Hsien Lai del Centro de Salud.

En los últimos años, la Fundación Médica Budista Tzu Chi, comenzó a asociarse con el Centro de Medicina Este-Oeste de UCLA para integrar a la perfección las prácticas de la medicina occidental y oriental en un intento de abordar de manera más integral el dolor y el sufrimiento de los pacientes. Al combinar lo mejor de ambos mundos, estos servicios se han puesto a disposición y nuestros equipos médicos suelen recomendarlos a los pacientes, lo que amplía la conciencia y la confianza en la medicina integradora. La fusión de estos métodos en el curso de tratamiento de Frank es un éxito.

En el fondo, estos métodos reflejan un interés en un individuo, que no se limita a la etiqueta de “paciente”, sino más bien, como una persona cuyas necesidades continúan por largo tiempo, después de haber dejado el consultorio del médico. Una razón por la que el costo de la medicina en el mundo occidental es tan alto es que depende de pruebas costosas y tecnologías avanzadas que, para la persona común con poco o ningún seguro, viene a ser una carga. En tales casos, muchos deciden soportar y sonreír y rara vez buscan la ayuda de un profesional médico hasta que es demasiado tarde. La medicina oriental, por otro lado, adopta un enfoque diferente.

Muchos practicantes de la medicina oriental utilizan filosofías taoísta, budista y confucianas cuando tratan a sus pacientes. Hay un mayor énfasis en el manejo del estrés, una dieta balanceada, ejercicio y acupuntura. También tiene en cuenta el panorama general: la educación, el entorno laboral, la dieta, el estado de salud mental y el estilo de vida de una persona. El enfoque aquí radica más en la prevención, mientras que la medicina occidental puede enfocarse más en monitorear los cambios.

Después de su ataque, Frank nunca imaginó que volvería a estar de pie como solía hacerlo. Pero, todos los días, se acerca cada vez más a su sueño. Con la determinación y el aliento del equipo médico de Tzu Chi, Frank no solo es capaz de pararse, ¡sino que ahora está aprendiendo a caminar de nuevo! Frank recordó que en muchas ocasiones a lo largo de su recuperación, experimentó dolores de cabeza, mareos, palpitaciones, náuseas y vómitos. Con el apoyo del personal de Tzu Chi, Frank ahora nos dice que cuando viene a sus citas, se siente como si estuviera en familia.

Frank realiza su próxima cita. Photo Shuli Lo.

Una Tercera Gran Oportunidad

En 1986, Frank abandonó su carrera como chef en Taiwán y emigró a Santa Bárbara, California. En ese momento, había oído hablar de Tzu Chi en las noticias y se sintió conmovido por las misiones de caridad, medicina, educación y cultura de la maestra del Dharma, Cheng Yen. Frank se sintió profundamente conmovido por el voto de la Maestra por difundir el amor por todo el mundo. Se dijo a sí mismo que él también ayudaría.

Cuando la clínica gratuita de Tzu Chi (ahora Centro de Salud) abrió en 1993 en Alhambra, Frank conducía desde Santa Bárbara en su día libre para ayudar a limpiar la clínica. Debido a su arduo trabajo y dedicación, Frank incluso apareció una vez en el Tzu Chi USA Journal. Cuando se le preguntó sobre su historia en la revista, Frank respondió modestamente, diciendo que lo que hizo no fue nada comparado con el trabajo de sus médicos como Bodhisattvas. Desafortunadamente, cuando Frank cambió de trabajo, no pudo continuar en su trabajo como voluntario ayudando en el Centro de Salud.

Pero más tarde, Frank se mudó a Northridge, CA, y se volvió a conectar con algunos voluntarios de Tzu Chi. Descubrió que el preescolar y jardín infantil Great Love de Tzu Chi en Monrovia y la sede de Tzu Chi USA en San Dimas necesitaban un chef. Frank aprovechó la oportunidad y comenzó a ser voluntario los martes, cuando cocinaba comidas vegetarianas para el personal y los voluntarios de Tzu Chi. Frank se aseguró de que los platos estuvieran siempre elaborados con los ingredientes más frescos y evitaba el desperdicio de alimentos tanto como fuera posible. Su mayor recompensa fue ver a todos terminar y disfrutar del almuerzo en el que había puesto todo su corazón y su alma.

Años más tarde, Frank cambió de trabajo y se mudó nuevamente. Quería seguir cocinando de nuevo para Tzu Chi, pero vio que había tantos voluntarios que no pensó que fuera necesario. Frank nos dijo que lamentaba haberse detenido, ya que los más de 20 años que había pasado como voluntario en Tzu Chi estaban entre sus momentos más felices. Ahora, el objetivo de Frank es trabajar duro para mejorar y poder volver a cocinar en Tzu Chi otra vez.

Frank conversa con el personal del Centro de Salud Tzu Chi en Alhambra, CA. Photo Shuli Lo.

Dejar Que Lo Pasado Sea Pasado

Durante la pandemia de COVID-19, Frank comenzó a ver las charlas matutinas de Dharma de la maestra del Dharma, Chen Yen en la televisión Da Ai de Tzu Chi. La sabiduría de la Maestra dice que, “cuando caminamos, cuando damos un paso hacia adelante, levantamos el otro pie”. Para avanzar, es necesario que dejemos atrás el pasado; un concepto que resonó fuertemente en él.

Frank nació en una familia pobre y fue adoptado junto a sus dos hermanos por tres familias diferentes. Por esta razón, Frank no volvió a ver a sus hermanos hasta los 19 años. Frank también tuvo dos padres adoptivos. El segundo padre adoptivo estaba en el negocio de la arena, cavando arena del río, para enviar a Frank a la escuela. En un momento, robaron la casa de su familia por lo que Frank tuvo que sacrificar su propia educación para trabajar y poder ayudar a su familia a recuperarse económicamente. Sin embargo, había crecido como una persona ingeniosa.

Con tan solo 12 años, Frank aprendió cómo realizar el trabajo básico de mecánico y cómo reparar autos. A los 14, durante 2 años trabajó en minas frías y oscuras. Luego, se sintió frustrado al tener que comer comidas frías en el trabajo. Luego a los 16, se convirtió en aprendiz en un restaurante y finalmente pudo comer comida deliciosa y caliente. Fue así que se interesó por la cocina y aprendió a cocinar las cocinas taiwanesa, sichuan y japonesa. Sus experiencias en la cocina sentaron las bases para ser voluntario como chef en Tzu Chi.

En el pasado, Frank temía a tener vacaciones porque no tenía familia en Estados Unidos. Pero, desarrollando conexiones sinceras con las personas que conoció en Tzu Chi, ya no se sentía tan solo. Aunque todavía se está recuperando, Frank ahora tiene una nueva oportunidad de vida.

El otoño pasado, cuando Frank se enteró de que los centros de salud de Tzu Chi Medical ahora estaban certificados como Centro De Salud Calificado Federalmente (FQHC por sus siglas en inglés), esperaba que otros ofrecieran su apoyo a esta institución cariñosa y solidaria. Frank sabe de primera mano que con una mejor financiación, los pacientes que dependen de los Servicios Médicos de Tzu Chi pueden obtener una atención más avanzada, sin importar si pueden pagar o cómo pueden hacerlo. Esa es su esperanza actual para el futuro. Pero Frank ya lo sabe: hay que dar un paso a la vez.

Usted puede ayudar a apoyar la misión médica de Tzu Chi en el futuro.

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