Escrito por Shuli Lo
Traducido y adaptado al español por Gabriela Barzallo
Editado por M. Carolina Saheli
El 26 de abril de 2025, voluntarios de Tzu Chi, junto con un equipo dedicado de profesionales dentales, viajaron a Tijuana, México, para llevar a cabo una clínica dental gratuita, modesta pero profundamente significativa. La jornada se centró en dos casos especiales: Mario, un sacerdote católico que ya había recibido atención de Tzu Chi, y Andrés José, un niño de 12 años de la comunidad local.
La oficina de Tzu Chi en Tijuana cuenta con una clínica dental que, desde hace tiempo, ofrece atención gratuita a comunidades con recursos limitados. La doctora Pati, dentista local, atiende regularmente a estudiantes, padres de familia y beneficiarios de los programas comunitarios, brindando tratamientos básicos como empastes y extracciones. Sin embargo, los procedimientos más complejos—como endodoncias, prótesis dentales y ortodoncia—requieren apoyo especializado. Precisamente, esta clínica fue organizada para cubrir esa necesidad.
Uno de los pacientes fue Andrés José, un niño de 12 años que acudió a la clínica acompañado por su abuela, Rosaclena. En una visita anterior, la Dra. Paty había detectado una fuerte maloclusión dental y recomendó un tratamiento integral.
“Nunca lo habíamos llevado al dentista. La atención privada es demasiado cara y nunca hemos podido pagarla, Sin Tzu Chi, este tipo de tratamiento sería imposible para nosotros. Sus dientes lo han molestado por tanto tiempo, no sólo al comer, sino incluso al sonreír.” comentó Rosaclena.
Apoyo profesional que abre camino al futuro


El Dr. Lai revisa cuidadosamente el equipo dental móvil disponible en el campus de Tzu Chi. Foto/Shuli Lo
El Dr. Lawrence Lai, colaborador en las jornadas médicas gratuitas de Tzu Chi, revisó las radiografías de Andrés y encontró una caries severa en uno de sus primeros molares. Con mucho cuidado, administró anestesia, realizó una endodoncia y completó el procedimiento con una limpieza y empaste minuciosos.
“Los primeros molares suelen salir alrededor de los seis años,” explicó el Dr. Lai. “A los 12 años, Andrés ya presenta una caries severa en uno de ellos. Sería una pena tener que extraerlo. Si logramos salvar esa muela, podrá masticar mejor, hablar con claridad y su rostro se desarrollará de manera más armoniosa. Esa es la verdadera solución.”
Además de atender a Andrés, el Dr. Lai inspeccionó el equipo dental móvil del campus de Tzu Chi en Tijuana e identificó herramientas adicionales necesarias para la próxima misión médica de Tzu Chi, que llegará desde Hualien, Taiwán, en julio.
“En esta ocasión,” comentó, “esperamos, mediante visitas domiciliarias, evaluar si hay condiciones adecuadas para atender a ciertos pacientes. Algunas personas no pueden desplazarse hasta la clínica por sí mismas, así que, si es posible, ofreceremos atención dental en casa. Esto es algo que pocas organizaciones pueden hacer.”
Debemos ayudar mientras podamos, para no lamentar más tarde no haber hecho lo suficiente después.
Dr. Lawrence Lai
Voluntario de Tzu Chi
Volver para cumplir una promesa
Para la Dra. Metta Surya, esta clínica tuvo un significado especial. Además de realizar una evaluación completa y tomar impresiones dentales para Andrés José, también cumplió una promesa personal que había hecho meses atrás al padre Mario.
La Dra. Surya conoció a Mario en una clínica anterior. Al enterarse de que había perdido todos sus dientes y llevaba años sin poder alimentarse bien, se comprometió a hacerle una prótesis dental completa. Fiel a su palabra, regresó para completar la prueba de ajuste y verificar cómo se estaba adaptando.
“Hoy ha sido un día muy especial porque pude ayudar aquí en Tijuana,” compartió. “Me siento bendecida de poder ser parte de este trabajo.”
La asistente dental Theresa Yang viajó desde Los Ángeles para participar en su primera jornada internacional. Durante la clínica, ayudó a la Dra. Surya con las impresiones dentales, el cuidado de los pacientes y también en la visita al hogar de Andrés.
“Hicimos muchas endodoncias y también ayudamos a personas a conseguir sus prótesis,” comentó Yang. “Les ayudamos a probarlas, y estaban felices de recuperar su sonrisa. Se las mostramos frente al espejo. Fue hermoso verlo.”
El punto de partida para recuperar la dignidad y la esperanza


Mejorar el equipo dental móvil permitirá que futuras jornadas puedan brindar atención directamente en los hogares de personas con movilidad reducida. Foto/Shuli Lo
Como parte de esta jornada, voluntarios de Tzu Chi y el equipo dental realizaron visitas a domicilio para evaluar la viabilidad de brindar tratamiento a personas con movilidad muy limitada. Examinaron cuidadosamente cada espacio, analizando cómo reorganizar muebles y colocar el equipo necesario para garantizar una atención eficaz y segura en casa. También consideraron aspectos de higiene y bienestar emocional, especialmente en pacientes postrados o que han vivido aislados durante largos periodos.
Esta preparación meticulosa permite ofrecer atención digna, segura y compasiva a quienes más lo necesitan, sin importar su situación económica o de salud. En contextos con pocos recursos, una prótesis dental puede ser el primer paso para recuperar la autoestima y la esperanza. Gracias a su profesionalismo y servicio lleno de empatía, los voluntarios de Tzu Chi seguirán cuidando sonrisas y sembrando bienestar en Tijuana.