Escrito por: Wen-Hsien Sun, Chih Kao Hsieh y Ai-Chu Wu
Traducido al español por: Juan Bonilla
Editado por: Esperanza Balaguer
El equipo médico de la Región Noroeste de Tzu Chi organizó el pasado 20 de julio una clínica comunitaria gratuita en el Centro Sudhana de la Dharma Realm Buddhist University en la localidad californiana de Ukiah. La clínica, dirigida por voluntarios y residentes locales, ofreció atención a los residentes más vulnerables. Todos los participantes sirvieron a la comunidad con pasión, dedicación y profesionalismo.
Mil manos unidas para proteger la salud y el amor
La pequeña ciudad de Ukiah, ubicada a unas dos horas al noreste de San Francisco, con cerca de 16.000 habitantes, es el hogar de muchas personas en situación vulnerable. Tzu Chi llevó hasta allí su clínica gratuita y, con ello, inspiró a muchos residentes locales a ofrecerse como voluntarios para cuidar a los más necesitados.
No fue la primera. Tzu Chi desplegó sus servicios de salud sin coste en la localidad entre 1995 y 2008. No había vuelto desde entonces, así que esta nueva jornada marcó un nuevo comienzo. El equipo médico de la Región Noroeste, liderado por Jean So y Yuaner Wu, coordinó la acción durante las semanas previas con las personas responsables en la zona como Jupi Chen y Ai-Chu Wu de Santa Rosa y Valerie Tseng de Ukiah, junto con otros voluntarios que organizaron la logística del evento con todo detalle.
La víspera de la acción, los voluntarios médicos de la Región Noroeste, Andrew Liu, Eric Kawakami y Alvin Lu, cargaron en los camiones los suministros para la clínica. Al llegar al Centro Sudhana, los voluntarios descargaron el equipo de inmediato y comenzaron a instalarlo. Al mismo tiempo, prepararon las áreas de consulta, moviéndose de un lado a otro para tener listos los espacios interiores y exteriores. Todos trabajaron en perfecta coordinación y lograron completar los preparativos a tiempo. A pesar del sudor que recorría sus rostros, las sonrisas fueron de satisfacción.


El día de la clínica amaneció soleado y todos los implicados sintieron el calor y la alegría del amor en acción. La Clínica Dental Móvil de Tzu Chi llegó a la ubicación designada antes de las 7 de la mañana. Los voluntarios ya se encontraban en el Centro Sudhana realizando la última revisión para que todo estuviera listo.
La voluntaria Katherine Wang, miembro de la Asociación Universitaria Tzu Chi de Stanford (Tzu Ching), colaboró con la recogida de los datos en el área de registro de pacientes.
Sobre su experiencia personal, comentó: “Estoy muy emocionada porque esta clínica coincide con mi interés en la medicina. Estoy a cargo del registro de pacientes. Ha sido inspirador conocer a tantas personas. Todos en Tzu Chi son muy amables y me sentí apoyada durante todo el proceso. La clínica fue un éxito, ¡tengo muchas ganas de volver a ayudar!”
Leo Wang, copresidente del Grupo Juvenil de Tzu Chi en Ukiah (Tzu Shao), expresó: “Participar en la clínica gratuita de Tzu Chi es una experiencia significativa y emocionante. Ver a los voluntarios ayudar a los residentes con el registro y darles la bienvenida me enseñó mucho. Estoy agradecido por esta oportunidad y espero poder ayudar de nuevo”.
Primera participación: una experiencia conmovedora
La voluntaria de Santa Rosa, Haili Marshall, asistente en el departamento de acupuntura, contó: “Es la primera vez que participo en una clínica gratuita de Tzu Chi. Sentí la armonía del trabajo en equipo. Los voluntarios locales nos recibieron con mucha amabilidad. Nos prepararon un desayuno caliente, una taza de té y fruta, que nos templó no solo el cuerpo, sino también el corazón para comenzar el día con toda la energía”.
La paciente Hsiang Yang (madre de Haili Marshall) comentó: “Vine a la clínica gratuita en busca de tratamiento y fue una experiencia maravillosa. Como llegué temprano, vi cómo los voluntarios de Tzu Chi transportaban el equipo con cuidado, preparaban las áreas, organizaban el registro, repartían los números, recibían a los pacientes, procesaban los formularios y guiaban las consultas. Todo se desarrollaba con orden y fluidez. El personal fue amable y accesible, creando un ambiente muy cálido. Los especialistas en Medicina Tradicional China (MTC), Cuidado Espinal, Odontología y otras áreas atendían con gran dedicación. El doctor de MTC Mike Liaw me hizo mi revisión y demostró una habilidad médica admirable cuando me ofreció una orientación detallada sobre mi alimentación y mis rutinas diarias según mi condición. Utilizó técnicas de acupuntura y fisioterapia para aliviar mis piernas. Su tratamiento me pareció realmente admirable”.
Admiro profundamente y agradezco el espíritu de amor que transmite Tzu Chi.
Hsiang Yang
Paciente
La conexión de Tzu Chi
El vicepresidente de Finanzas y Administración de la Dharma Realm Buddhist University (DRBU), Wayne Chen, expresó: “Es profundamente gratificante colaborar con la Fundación Tzu Chi. De alguna manera, esto es como un sueño hecho realidad. Estoy muy feliz de representar a la DRBU en esta colaboración para realizar el servicio médico en Ukiah”.
Chen hizo recordó los inicios de su vínculo con Tzu Chi: “Conozco a Tzu Chi desde que era un niño en Taiwán. Recuerdo haber estado en la ceremonia de colocación de la primera piedra del primer hospital de Tzu Chi en los años 80. En la actualidad, una de mis sobrinas es la presidenta del grupo estudiantil Tzu Chi en Berkeley”.
También relató cómo surgió esta clínica gratuita: “Conozco bastante bien a Valerie Tseng. Hace unos seis meses, Valerie y yo empezamos a conversar e intercambiar ideas sobre cómo Tzu Chi y la DRBU podrían colaborar, qué oportunidades o eventos podríamos organizar, y surgió la idea del servicio médico comunitario. Estamos muy felices de que esto se esté llevando a cabo este fin de semana porque está brindando un alivio muy necesario a la comunidad local de Ukiah”.
Es la primera vez que colaboramos de nuevo en unos veinte años. Es muy reconfortante conocer a tantos voluntarios extraordinarios de la organización Tzu Chi.
Wayne Chen,
Vicepresidente de Finanzas y Administración
Dharma Realm Buddhist University
Calidez y entrega desinteresada
Muchos de los voluntarios profesionales se sumergieron en una intensa jornada de consultas durante el fin de semana. Los médicos atendían a los pacientes uno tras otro con tanta dedicación que no tenían tiempo para descansar. El lugar permanecía lleno de personas esperando su turno y los doctores se quedaron hasta el último momento para poder atender a cada paciente con sonrisas amables, abundante amor y paciencia.




Calidez y entrega desinteresada
A pesar de las distintas creencias religiosas y antecedentes culturales de cada uno, todos los voluntarios abrazaron los principios espirituales de Tzu Chi con pasión y unidad para servir a la comunidad con su experiencia profesional. Este impacto profundo nace del trabajo constante que los voluntarios de Ukiah han cultivado durante años en el área, manteniendo la compasión y ganándose el reconocimiento y el apoyo de la comunidad.
La clínica gratuita concluyó con éxito gracias al esfuerzo colectivo de los médicos y los voluntarios. En total, participaron diecisiete profesionales médicos y cincuenta voluntarios en la jornada durante la que atendieron a 71 pacientes en 198 consultas.
Ver las sonrisas y la gratitud de los pacientes reafirmó la profundidad de la belleza y el valor de este mundo. El equipo médico de la Región Noroeste de Tzu Chi, junto con los voluntarios de Ukiah y Santa Rosa, demostraron un espíritu de dedicación incansable y servicio desinteresado. Con compasión, protegieron la salud pública, difundiendo el gran amor de Tzu Chi y conmoviendo a todos los que acudieron a buscar ayuda. Siguiendo los pasos de la Maestra Cheng Yen, los voluntarios renunciaron a su descanso de fin de semana para aprovechar la oportunidad de servir y sembrar las semillas del gran amor de Tzu Chi en el mundo.