Escrito por Shuli Lo
Traducido a español por Gabriela Guandique
El 20 de diciembre de 2025, el campus de Tzu Chi en Tijuana realizó una jornada gratuita de cuidado visual para estudiantes y residentes de la comunidad.
Voluntarios trabajaron junto con la Dra. Lina Lin y un equipo de instructores del programa de Asistente de Optometría de CECATI 144 para ofrecer exámenes de la vista y adaptación de lentes. Esta colaboración permitió atender necesidades médicas y, al mismo tiempo, compartir conocimientos prácticos con los estudiantes.
Una visita que dio inicio a la colaboración
En junio de 2025, voluntarios de Tzu Chi visitaron CECATI 144 para conocer opciones de formación técnica para estudiantes del programa Aula de Esperanza. Durante esa visita conocieron a Virginia Rivas, instructora del programa de Asistente de Optometría, y a su esposo, quien enseña reparación de lentes.
Lo que comenzó como un intercambio de información pronto se convirtió en una colaboración. Al conocer el compromiso de Tzu Chi con la educación y el apoyo a familias con recursos limitados, Rivas se sintió identificada con esta misión. Poco después, fue invitada al campus de Tzu Chi. “Vimos la dedicación de los voluntarios, y desde entonces hemos venido con regularidad”, compartió.
Aprender y servir al mismo tiempo
Desde julio de 2025, Rivas y su esposo se integraron al equipo de atención visual de Tzu Chi. Además de apoyar en revisiones básicas, comenzaron a enseñar a estudiantes cómo ajustar y reparar lentes, incorporando habilidades prácticas al aprendizaje. También participan en evaluaciones de agudeza visual y registro de datos.
“Me hice voluntaria porque admiro la labor que realiza Tzu Chi. Creo que dar y ayudar a los demás es algo innato en nosotros. Me siento increíblemente feliz trabajando aquí con todos”, afirmó Rivas. También expresó su gratitud por las invitaciones mensuales constantes y la confianza que le ha depositado Tzu Chi, y añadió: Elegí Tzu Chi porque habéis logrado cosas extraordinarias en nuestro país, especialmente ayudando a las comunidades más necesitadas.
Tzu Chi no solo aporta esperanza, sino también amor. Este amor se refleja en las acciones de los voluntarios y en los jóvenes, los estudiantes y los niños que acuden en busca de ayuda.
Virginia Rivas
Instructora asistente del programa de optometría Centro de Capacitación para el Trabajo Industrial No. 144 (CECATI 144)
Más acceso a la salud visual
Con el tiempo, los servicios gratuitos de Tzu Chi se han ampliado a más escuelas cercanas, beneficiando a un mayor número de estudiantes. A través de exámenes visuales y ajustes de lentes, el equipo ayuda a reducir las dificultades de aprendizaje en niños que no pueden costear lentes o cuyos lentes están dañados.
La Dra. Lina Lin visita el campus cada mes para realizar consultas. Estas permiten detectar problemas a tiempo y orientar a los pacientes sobre los pasos a seguir. Aunque no se realizan cirugías en el lugar, los pacientes se retiran con mayor tranquilidad al comprender su situación y opciones
La importancia de detectar a tiempo
Más allá de los exámenes, estas jornadas permiten identificar problemas graves y ofrecer orientación clara a las familias. La Dra. Lin compartió el caso de una mujer de 42 años cuya evaluación reveló diabetes y desprendimiento de retina. La detección temprana podría evitar una mayor pérdida de visión y ayudar a proteger la estabilidad de su familia.
También se han identificado casos frecuentes de hipermetropía y astigmatismo en estudiantes. Además de factores genéticos, el equipo observó que la iluminación, las condiciones de estudio y la postura influyen en la salud visual. Por ello, se promueven hábitos saludables como una buena alimentación y la actividad física.
Cuando el tratamiento no está al alcance
María Azucena Guru Ibarras acudió en busca de ayuda tras experimentar una pérdida progresiva de la visión. Vive con diabetes y, tras un accidente con gasolina, su condición empeoró. Aunque un médico le indicó que necesitaba cirugía, le informaron que no podía realizarse por falta de recursos.
Después de ser evaluada, se confirmó que ambos ojos requerían atención urgente. “No puedo pagar la cirugía”, explicó. Su situación conmovió a los voluntarios, quienes visitaron su hogar ese mismo día para conocer mejor sus necesidades y buscar cómo apoyarla.
Un impacto que va más allá de la vista
Carlos, un estudiante de 14 años, acudió por primera vez a un examen visual. Comentó que no podía ver bien el pizarrón desde su lugar en el salón, lo que afectaba su aprendizaje. Después de la revisión, expresó su agradecimiento al entender mejor su situación y los pasos a seguir.
Esta jornada fue más que atención médica. Reunió servicio, educación y acompañamiento, ayudando a niños y familias a dar pasos hacia una vida más saludable y estable.
Con tu apoyo, Tzu Chi USA puede seguir brindando ayuda con compasión a comunidades que lo necesitan, a través de todas sus misiones.