Escrito por Lulu Yin
Traducido y editado al español por Gabriela Barzallo
Editado por Esperanza Balaguer
A medida que se acercaba el nuevo año escolar, varias comunidades de San Francisco organizaron varios eventos de regreso a las clases. Los niños son el futuro y la esperanza de la comunidad, por lo que cada uno de ellos abrazó el espíritu de celebración, con juegos, barbacoas y buenos deseos. Desde 2009, a través de su programa Happy Campus, la sede de Tzu Chi USA en la ciudad californiana ha estado profundamente involucrada en la comunidad de Bayview-Hunters Point. Este año, una vez más, Tzu Chi participó con el reparto de uniformes y comidas vegetarianas saludables para continuar con su apoyo a la comunidad.
Cuidando a los residentes de la comunidad Alice Griffith
El pasado 8 de agosto, Tzu Chi se unió a otras organizaciones religiosas en la comunidad de viviendas públicas Alice Griffith, del barrio de Bayview-Hunters Point, para distribuir uniformes, calcetines, mochilas y artículos deportivos. Los voluntarios de Tzu Chi también sirvieron hamburguesas y perritos calientes hechos a base de plantas. Muchos residentes probaron la cocina vegetariana por primera vez. “¡No sabía que la comida vegetariana podía ser tan deliciosa!”, exclamaron varios de ellos. Los voluntarios querían enseñarles que una barbacoa no tiene por qué incluir carne; las opciones vegetales pueden ser igual de nutritivas y sabrosas.
El puesto de Tzu Chi sirve hamburguesas y perritos calientes vegetarianos como alternativas de barbacoa sabrosas y nutritivas. Fotos/Lulu Yin
Los voluntarios de Tzu Chi no solo distribuyeron uniformes, sino que también se preocuparon por la salud y los hábitos de vida de los niños. Los voluntarios de la sede de San Francisco visitan cada semana a las comunidades para distribuir productos frescos y asegurar la alimentación de los pequeños. Para el evento, diseñaron un reto de saltar a la cuerda. Los niños que completaban 100 saltos ganaban una comba o un juego de cartas. Por cada 20 saltos, ganaban productos Jing Si, como algas sin azúcar o galletas de arroz. Participar en el desafío les animó a hacer más ejercicio para prevenir la obesidad.
Apoyando el BMAGIC Backpack Giveaway and Resource Fair
La sede de Tzu Chi USA en San Francisco fue invitada de nuevo a entregar uniformes y bendiciones a los niños durante la feria. Este evento anual, lo organiza Bayview-Hunters Point Mobilization for Adolescent Growth in our Communities (BMAGIC), un programa de la Oficina del Defensor Público de San Francisco.
Como indica su página web, los programas MAGIC son “una colaboración de organizaciones sin ánimo de lucro basadas en los vecindarios de San Francisco, residentes, organizaciones religiosas, agencias de la ciudad y el condado, escuelas y otros actores, cuyo objetivo es transformar la comunidad y a los jóvenes mediante la MAGIA de la colaboración”.
Tzu Chi ha participado en los eventos de regreso a las clases de BMAGIC con su distribución de uniformes desde 2009. Los voluntarios detectaron que muchos niños superan rápidamente la talla de sus uniformes y que las familias no siempre pueden costear un reemplazo. A invitación de BMAGIC, Tzu Chi se unió a la distribución dirigida a estudiantes de K–12 para permitir que los niños llegaran a su primer día de clases con confianza.





Los voluntarios preparan los juegos de cartas para los niños que completan 100 saltos a la comba. Foto/Lei Yuanhua
Aprendizaje divertido para proteger nuestro planeta
El puesto ambiental de Tzu Chi fue uno de los más animados ese día. Un grupo de estudiantes locales de secundaria diseñaron e ilustraron unas divertidas tarjetas para educar sobre el reciclaje de manera creativa.
Los niños clasificaban las imágenes de los desechos como cáscaras de manzana, cartones, botellas y bolsas de plástico para colocarlas después en los contenedores correctos según el sistema de colores de San Francisco:
negro para basura/vertedero, azul para reciclaje, verde para compost (restos de comida y desechos de jardín).
Muchos padres se unieron tras ver participar a sus hijos. Algunos no estaban seguros de qué contenedor elegir, pero con la ayuda paciente de los voluntarios y los estudiantes, lograron completar la tarea con una sonrisa. Los niños recibieron aperitivos saludables como premio y mostraron mucho orgullo por sus logros.
“Queremos que los niños desarrollen hábitos de reciclaje desde una edad temprana, porque no se trata solo de tirar basura, se trata de proteger nuestro planeta”, explicó una estudiante de secundaria involucrada en la actividad.
Esta dinámica lúdica y educativa inculcó conciencia ambiental de forma sutil, para hacer que los “tres contenedores mágicos” de San Francisco se integren más en la vida diaria de los residentes.
El puesto de DA.AI Technology también sorprendió a la comunidad al mostrar cómo las botellas PET, las que se utilizan para bebidas como agua y refrescos, aceite, o productos de cuidado personal, no son basura común. Inspirada por la enseñanza de la Maestra Cheng Yen de “coexistir con la Tierra”, DA.AI Technology recolecta, limpia y tritura este tipo de botellas, luego derrite el plástico y lo convierte en pellets, para finalmente transformarlo en fibras y tejerlo en mantas las ecológicas de Tzu Chi y otros productos amigables con el ambiente.
Las mantas ecológicas expuestas —ligeras y suaves— sorprendieron a muchos visitantes: “¡Quién diría que las botellas desechadas pueden convertirse en algo tan acogedor!”, exclamaron sorprendidos algunos de ellos. Las demostraciones y las actividades mostraron el poder de la tecnología ambiental con el objetivo de inspirar la conservación de los recursos y el cuidado de la Tierra.
Compasión colectiva e integración comunitaria
Otros grupos participaron también en el evento de regreso al colegio, como varias organizaciones afroamericanas y asiático-americanas, la Biblioteca Pública de San Francisco y la Coalición de Bicicletas de la ciudad. Entre todos, proporcionaron mochilas, libros de lectura extracurricular, bicicletas y otros suministros. Junto con Tzu Chi, todas estas organizaciones compartieron un compromiso con el bienestar integral de los niños.
No solo distribuimos suministros; también queremos fomentar la salud física, elevar la autoestima de los niños y unir a la comunidad.
Voluntario de Tzu Chi
La próxima generación es la esperanza de la comunidad. Muchos niños que crecieron recibiendo ayuda de Tzu Chi regresan después de la universidad como voluntarios, convirtiéndose en modelos a seguir y continuando este ciclo de amor y compasión.
Entre las risas del evento de regreso a las clases, los voluntarios de la sede de San Francisco presenciaron no solo la entrega del material, sino también conexiones de corazón. Este amor seguirá arraigando en la comunidad para asegurar que cada niño pueda estudiar con tranquilidad y perseguir un futuro brillante.