Escrito por: Hsiulien Chu
Traducido por: Juan M Bonilla
Editado por: Esperanza Balaguer
La pobreza no debería empobrecer la educación; las dificultades no deberían ser una carga para los niños
Tzu Chi se esfuerza por ayudar a los estudiantes a satisfacer sus necesidades porque la educación forma generaciones y ofrece a los niños de familias desfavorecidas un camino para transformar sus vidas. Para ello, los pasado 14 y 19 de agosto, los voluntarios de la Región Sur de Tzu Chi USA visitaron tres escuelas primarias en el área de Houston —Douglas Smith, Landis y Ed White— para distribuir útiles, a través del programa Happy Campus de Tzu Chi USA, como parte de sus esfuerzos continuos por apoyar la educación en las comunidades con menos recursos.
Los voluntarios de la Región Sur en Texas han colaborado con la Escuela Primaria Landis desde 2008, dentro de dicho el programa, con el que proporciona suministros esenciales a los niños como artículos de papelería y ropa de invierno antes de empezar las clases. “Me siento muy bendecida desde que me involucré en el programa”, reflexionó la subdirectora ejecutiva, Julienne Chi. “Ver que otros carecen de tanto mientras nosotros fácilmente obtenemos la mayoría de las cosas que necesitamos, me impulsa a ayudar a estas familias a cubrir sus carencias”, añadió.
Si bien algunos niños en Texas provienen de hogares holgados, otros pertenecen a familias con dificultades financieras que no pueden costear los cuadernos, los materiales de arte o la ropa, después de cubrir los gastos básicos del hogar y de la escuela. Por este motivo, la ayuda de Tzu Chi es especialmente significativa tanto para las escuelas como para sus estudiantes.
Protegiendo los sueños de los niños con amor
La Escuela Primaria Douglas Smith, situada en el Distrito Escolar Independiente de Alief (Alief ISD) de Houston, es uno de los centros educativos que reciben la asistencia de Tzu Chi. “No solo ayudamos a las familias, también nos ayuda a nosotros mismos como personal de la escuela, porque las familias se sienten muy conectadas con nosotros gracias al apoyo que reciben”, dijo el director de la escuela, Shawn Verow. “Estamos muy agradecidos por todo el apoyo que ofrecen a las familias y a nosotros”, añadió.
La Escuela Primaria Douglas Smith ha podido enfocarse en mejorar la educación gracias al apoyo de Tzu Chi. El director explicó que la proyección de las calificaciones académicas A–F de la escuela ha aumentado en un nivel gracias a estos esfuerzos. “Estamos emocionados por todos esos logros y esperamos el crecimiento que vamos a lograr durante este curso para celebrarlo también el próximo año escolar”, celebró.
Brenda Baldesi, gerente de apoyo estudiantil en la Escuela Primaria Landis —también en el Alief ISD—, destacó la importancia del programa para las familias y los maestros. “Estamos muy agradecidos de que nos den lo que necesitamos para que los niños tengan éxito. Recibimos diez paquetes por grado para nuestros estudiantes, con todo lo que está en la lista. Eso quita la carga a los padres de reunir cada artículo de la lista y también a los maestros porque reciben lo que necesitan y lo que normalmente quizá no recibirían. Así que eso ayuda a los padres, ayuda a los maestros y ayuda a los estudiantes a tener éxito”, declaró.
Estoy muy agradecida por esa colaboración porque estamos ayudando a tres elementos diferentes: familias, maestros y estudiantes.
Brenda Baldesi
Gerente de Apoyo Estudiantil
Escuela Primaria Landis
El trabajo en equipo en acción
Al comprar los útiles estudiantiles de este año, los voluntarios de Tzu Chi priorizaron la calidad y los precios más asequibles. Los participantes del Campamento de Líderes Juveniles 2025 de Tzu Chi USA fueron los encargados de empacar todos los suministros a principios de agosto. Los voluntarios idearon un flujo de trabajo eficiente que recibió grandes elogios por parte de Penny Liu, también subdirectora ejecutiva de la Región Sur de Tzu Chi USA.
“Se dividieron en grupos y pensaron en cómo organizar el proceso de empaque”, explicó Liu. “Me impresionaron mucho. ¡Es notable lo organizados que son! De hecho, ya hemos utilizado este mismo enfoque antes al empacar grandes cantidades de materiales. La diferencia en este caso es que ellos mismos idearon su propio método por su cuenta. A nosotros nos tomó dos o tres intentos desarrollarlo de manera gradual. Pero ellos lo crearon de inmediato en su primer intento; es extraordinario. Demuestra su gran capacidad de iniciativa”, valoró la subdirectora.
Desde la pandemia de COVID-19, los voluntarios se han enfrentado a las restricciones para interactuar con los estudiantes en los campus. Aunque los protocolos continúan, han encontrado maneras de comprender mejor las situaciones familiares y las necesidades de aprendizaje de los estudiantes. Los voluntarios también apoyan a las familias afganas con niños en edad escolar recién llegadas con la entrega de materiales. La voluntaria de Tzu Chi Jennifer An compró las mochilas en los estilos requeridos por las diferentes escuelas, junto con ropa y zapatos de varias tallas para cuidar de estos nuevos inmigrantes como si fueran su propia familia. “Cada escuela requiere mochilas diferentes, a veces transparentes, así que busco esas en concreto y proporciono lo que necesitan”, explicó.
Fomentando la gratitud y el servicio
Como colega educadora, Carolyn Chen, subdirectora de la Academia Tzu Chi Houston, vistió el uniforme de Tzu Chi y visitó las escuelas junto a los voluntarios. Durante la distribución, pudo ser testigo del contraste que existe entre las escuelas debido a las diferencias socioeconómicas.
“Para ser honesta, el impacto en mí fue bastante fuerte”, dijo Chen. “Mis propios hijos acaban de comenzar la escuela y hasta rentamos una casa y nos mudamos al distrito escolar. El ambiente general y la involucración de los padres allí son completamente diferentes de lo que vimos en estas dos escuelas. El proceso me llevó a la autorreflexión. Cuando regresé a la academia pensé, ¿cómo puedo ayudar a los niños a entender lo afortunados que son? También deben saber retribuir y contribuir siempre que haya una oportunidad. Ese ha sido mi sentimiento más profundo durante mi larga participación en el programa Happy Campus”, reflexionó.
Cuando el esfuerzo florece en impacto
Ver la alegría de los niños al recibir los materiales hizo que todo el trabajo previo de los voluntarios valiera la pena. Con el reciente crecimiento de las comunidades inmigrantes asiáticas, paquistaníes e indias en Texas, Tzu Chi ha ampliado su presencia y apoyo para llegar a más escuelas y a más familias. El programa Happy Campus no solo hace que los niños se sientan atendidos de verdad, sino que también fortalece los vínculos entre las familias, las escuelas y las comunidades. Los voluntarios de Tzu Chi en Texas continuarán sembrando semillas de bondad, acompañando a más niños hacia un futuro más brillante y lleno de esperanza.