Escrito por: Shuli Lo
Traducido por: Juan Bonilla
Editado por: Esperanza Balaguer
Desde su fundación, el Aula de Esperanza de Tijuana, México, ha proporcionado a los estudiantes almuerzos vegetarianos gratuitos para animar a los niños a cultivar hábitos alimenticios saludables y compasión. En los últimos años, el equipo de cocina ha ido modificando el menú tradicional mexicano para que los alumnos y el personal puedan disfrutar de deliciosas comidas vegetarianas todos los días.
Tras una demostración de cocina vegetariana celebrada el Día de la Madre el pasado 10 de mayo y la posterior celebración del Día de Taiwán, el aula de Tijuana organizó el primer concurso de cocina vegetariana que se llevó a cabo el 21 de junio. Los alumnos, padres, profesores y el personal del centro formaron varios equipos, cada uno de los cuales diseñó su propio menú, preparó los ingredientes y trajo los utensilios necesarios para participar en el concurso. Juntos aceptaron el reto culinario, mostrando su creatividad y entusiasmo.
Al cocinar, la filosofía vegetariana echa raíces
Se trató del primer evento de este tipo organizado en el campus, por lo que todos los participantes estaban deseosos de dar lo mejor de sí mismos.
Para dar inicio al evento, el voluntario Jorge Carlos compartió su experiencia personal como vegetariano: “El vegetarianismo no sólo es asequible y saludable, sino que también aumenta tu energía. Animar a los niños a que aprendan a cocinar vegetariano ayuda a mejorar la salud en general y reduce los gastos públicos destinados a tratar enfermedades crónicas. Es una elección que beneficia a los individuos, a la sociedad y al gobierno por igual”.
Durante la competición, los miembros de cada equipo colaboraron en el corte de las verduras, el salteado de los ingredientes y en la preparación de los platos para demostrar sus habilidades culinarias. Tras más de una hora cocinando, los cinco equipos habían terminado sus platos vegetarianos únicos. Los voluntarios de Tzu Chi y María, la cocinera del campus, formaron el jurado encargado de probar y evaluar las recetas los concursantes para luego seleccionar los tres mejores. María agradeció a todos su dedicación y se mostró encantada de ver cómo los valores vegetarianos arraigan tanto en las aulas como en casa.


Durante la competición, cada equipo trabaja en conjunto de forma ordenada, mostrando sus habilidades culinarias mientras aprenden sobre el trabajo en equipo. Foto/Shuli Lo
Graciela Sánchez, directora de la Escuela Primaria Tijuana Tzu Chi y también de la Escuela Tijuana Tzu Chi, compartió: “Me siento encargada de una nueva misión inspirada en la filosofía educativa de las nuevas escuelas de México: La comida que se sirve en ellas debe ser sana. Esto trae nuevas experiencias y nuevos retos, que seguiremos aprendiendo juntos”.
Comer sano es crecer juntos en familia
Antonio, estudiante de secundaria, empezó a comer más verduras y alimentos vegetales el año pasado y pronto notó que se sentía con más energía. Su cambio también inspiró a su madre, Guadalupe Zúñiga. Tras asistir a una consulta gratuita en el Aula de Esperanza, se enteró de que tenía el corazón dilatado y necesitaba perder peso, así que toda la familia cambió sus hábitos alimenticios.
“Estoy muy contenta de participar en el concurso de cocina de la escuela. Ha sido una experiencia maravillosa. El colegio nos dio esta oportunidad, que me ha permitido interactuar más con mi hijo. Preparamos la comida juntos, disfrutando del proceso, y estamos desarrollando un estilo de vida saludable en familia. Debo mencionar que no solo he cambiado yo, sino que también se lo he recomendado a mis vecinos y familiares. Realmente ha sido un gran beneficio”, dijo Guadalupe.
Estoy muy agradecida con Tzu Chi por apoyar los estudios de mi hijo y este concurso de alimentos.
Guadalupe Zúñiga, Madre de familia
Educación vegetariana de la escuela a la comunidad
Durante el concurso, Alison, alumna del Aula de Esperanza, se concentró de manera muy intensa en cortar verduras. Sobre la experiencia culinaria comentó que le dio calma y concentración, y le ayudó a apreciar la importancia del trabajo en equipo. “Espero que todas las madres prueben cocinar platos vegetarianos para sus familias”, añadió.
A medida que la dieta vegetariana gana reconocimiento en México, el Aula de Esperanza promueve activamente la educación basada en plantas con la esperanza de inspirar hábitos alimenticios más saludables y un mejor bienestar físico y mental, empezando por la comunidad escolar.
Según la conocida plataforma de búsqueda vegetariana HappyCow, la Ciudad de México apareció por primera vez en la lista anual de las “10 ciudades más vegetarianas” en 2025, lo que refleja la creciente demanda local de opciones sin animales. A través de la educación e iniciativas como este concurso, Tzu Chi fomenta poco a poco un cambio hacia una nueva cultura alimentaria.