Escrito por Hsiulien Chu
Traducido por Maria Pacheco
Editado por E. Balaguer
Para asegurar que las nuevas generaciones tengan acceso a una educación estructurada y completa del idioma chino, la Academia Tzu Chi de Houston ofrece un plan de estudios completo, desde clases de Zhuyin para Pre-Kínder y niveles básicos hasta cursos más avanzados de lengua china. (Zhuyin es un sistema fonético utilizado en Taiwán para enseñar la pronunciación del mandarín). Para las familias chinas que han emigrado a Texas, ya no es motivo de preocupación que sus hijos pierdan el vínculo con su lengua materna. Además de enseñar el idioma, la Academia Tzu Chi otorga una gran importancia a inculcar valores humanistas y bondad en el corazón de los niños —estas cualidades influirán en quienes lleguen a ser, incluso más que el idioma.
El 18 de mayo de 2025, la Academia Tzu Chi celebró su ceremonia de graduación del año escolar 2024-2025. Maestros, estudiantes y padres se reunieron en el Salón Jing Si de la Región Sur de Tzu Chi USA, en Houston, para conmemorar la culminación de una etapa en el camino educativo de los alumnos.
Educación Humanista en el centro del aprendizaje
La directora de la Academia Tzu Chi, Carolyn Chen, considera que el objetivo más importante de una escuela humanista como esta es “difundir el amor” y cultivar la empatía y la sinceridad. Durante la ceremonia, Chen expresó que “de hecho, estamos aquí por el bienestar de las personas con quienes interactuamos. Los ‘Tres Deseos’ de la Maestra Cheng Yen son purificar el corazón humano, traer armonía a la sociedad y crear paz en el mundo. Creo que ese debe ser nuestro objetivo y debemos avanzar en esa dirección”.
Julie Yen, maestra del nivel 9 de lengua china, muy querida por padres y alumnos, destacó que la academia brinda a los niños muchos beneficios intangibles. Uno de ellos es que los estudiantes que ya tienen una base sólida en chino puedan ahorrar un tiempo valioso que normalmente dedicarían a cumplir con los requisitos de un idioma extranjero, lo que les brinda una mayor flexibilidad para explorar otras materias.
No necesitas estudiar otro idioma extranjero, así que ahorras mucho tiempo. Puedes tomar otros cursos en su lugar y tienes muchas opciones: más caminos, más espacio… para tomar tus propias decisiones.
Julie Yen
Maestra
Academia Tzu Chi de Houston
El cultivo de la compasión a través de la bondad
A través de los Aforismos Jing Si, la Academia Tzu Chi enseña a los niños a “decir buenas palabras, tener buenos pensamientos, hacer buenas acciones y seguir el camino correcto”, incentivándolos a poner en práctica estos principios con oportunidades reales de realizar actos de bondad y generosidad. Durante la ceremonia de graduación, se reconoció a los niños que participaron activamente en el servicio a los demás.
Sophie Yang, maestra del nivel 3 de lengua china, explicó que “la directora les enseñó a hacer una mini alcancía de bambú”. Y agregó que “cada vez que venían a la clase humanitaria, les preguntaba: “¿Pusiste una moneda hoy? ¿hiciste el bien? Esto hay que hacerlo todos los días, en el momento que vas a salir de casa o cuando tienes algo de cambio, o antes de comprar algo, primero pon una moneda en la alcancía. ¡Porque nunca sabemos cuándo puede ocurrir un desastre en el mundo! Y cuando surja una necesidad, recordarás que tienes este frasco de ahorro y que puedes usarlo para ayudar a otros’”.


Sophie Yang, profesora de chino 3, interactúa alegremente con sus alumnos en la ceremonia de graduación. Foto/Chihchia Hsiao
Integración de festividades en el aprendizaje
La Academia Tzu Chi combina el aprendizaje con la alegría. Los maestros transmiten su entusiasmo con pasión y los estudiantes lo absorben de forma natural. El plan de estudios también incluye celebraciones culturales y festividades tradicionales que hacen que la experiencia en el aula sea más significativa y divertida para todos.
Ying Fei Lai, maestra certificada en educación infantil en Taiwán, expresó su gratitud hacia la directora Chen por brindar libertad y apoyo al cuerpo docente.
“Para las actividades relacionadas con cursos humanistas, los maestros no tienen que preocuparse por planificar, ya que la escuela se encarga de todo. En los últimos años, este modelo ha sido muy bien recibido por los profesores”, compartió Fei. “Por ejemplo, las actividades del Festival de Primavera o el Día de las Madres, que ayudan a expresar gratitud a los padres, son muy apreciadas por los niños. Les encanta dibujar tarjetas o hacer regalos para sus mamás, lo que los llena de alegría”, añadió
Padres y maestros colaboran en beneficio de los niños



Durante la ceremonia, muchos padres se dedicaron a fotografiar a sus hijos en el escenario con sus rostros radiantes de amor. Foto/Luca Yeh



El director y los profesores de la Academia Tzu Chi de Houston ultiman los preparativos antes de la ceremonia de graduación. Foto/Luca Yeh
Emily Yeh, maestra del curso Zhuyin para Pre-Kínder, llegó por primera vez a la academia como madre de familia. Dado que su hijo asistía a las clases y vivían lejos, Yeh decidió quedarse a ayudar, lo que resultó ser una experiencia profundamente gratificante para ella.
“Cada niño tiene sus propias cualidades únicas y adorables… De hecho, la capacidad de los niños para absorber conocimientos es como una esponja. Uno sigue dándoles y ellos siguen absorbiendo. ¡Sí! He aprendido mucho de ellos y estoy profundamente conmovida”, declaró la maestra
La Academia Tzu Chi funciona como una gran familia donde los maestros se apoyan mutuamente y los padres juegan un papel activo. Julie Chen, madre y exintegrante de la Asociación Universitaria Tzu Chi, aprecia el ambiente acogedor y siempre está dispuesta a colaborar cuando se necesita. Además, nota lo mucho que su hijo disfruta asistir:
“Como aquí hay niños de edades similares. Para él, venir es como encontrarse con sus amigos. ¡Sí! Pueden jugar juntos, así que le encanta venir”.
Preservando el legado cultural




Los voluntarios de catering siempre preparan comidas deliciosas para los estudiantes y los voluntarios en la cocina. Foto/ Chihchia Hsiao
Bajo el liderazgo de la directora Carolyn Chen, la Academia Tzu Chi de Houston ha continuado innovando y brindando experiencias de vida significativas para estudiantes, maestros y familias. Aprender chino aquí va más allá de dominar un idioma, también significa heredar tradiciones culturales y cultivar el carácter.
Los niños no solo aprenden Zhuyin y vocabulario, sino que también crecen en gratitud, respeto y amor, alimentados por la guía de sus maestros y el apoyo de sus padres. Este espíritu humanista se convierte en uno de los tesoros más valiosos en la vida de un niño para sembrar esperanza en la próxima generación de jóvenes chinos y contribuir a la visión de un mundo pacífico y libre de desastres.