Escrito por Ching Shih y Hsin Yi Lee
Traducido por H.B. Qin
Editado por Ida Eva Zielinska
Traducido y adaptado al español por Gabriela Barzallo
Editado por Esperanza Balaguer
El Campus Educativo de Tzu Chi USA de la localidad de Walnut, California, recibió el pasado 16 de agosto a las familias de los alumnos para celebrar todos juntos la ceremonia de apertura del nuevo año escolar. Los padres, las madres y los estudiantes llenaron el gimnasio del centro educativo para participar en el evento que dio comienzo al curso de la Academia Tzu Chi Walnut. La escuela ha superado por primera vez los 200 estudiantes inscritos. Este nuevo año cuenta con un total de 220 alumnos, que estuvieron acompañados durante la inauguración por cerca de 180 familiares.
Bienvenida al nuevo año escolar
La ceremonia comenzó con unas palabras de James Chen, subdirector ejecutivo de Tzu Chi USA, que agradeció a las familias la confianza depositada en ellos y recordó que la Academia Tzu Chi Walnut no es solo una escuela que enseña el idioma chino durante el fin de semana, sino un espacio donde se transmite el espíritu humanista de Tzu Chi.
Por su parte, el director de la academia, Kevin Chang, subió al escenario para compartir la filosofía educativa del centro. Chang explicó que el programa que se inculca a los niños combina con el mismo énfasis tanto el aprendizaje del idioma como la formación del carácter y la herencia cultural. “Queremos que los niños crezcan de manera equilibrada, desarrollando tanto sus habilidades lingüísticas como sus valores personales. También integramos las celebraciones y las tradiciones chinas con las estadounidenses para que la educación arraigue tanto en el aula como en casa”, explicó.
A continuación, el director presentó a los maestros de cada aula, resaltando su profesionalismo y calidez.
Promoción de la educación humanista
La maestra de sexto grado Yenyu Wang habló en nombre del profesorado y resaltó el compromiso humanista de la academia. “Tzu Chi se distingue porque cultivamos la gratitud, el respeto y el amor desde edades tempranas. Más allá del aprendizaje del idioma, priorizamos la formación del carácter. Con más de 200 estudiantes nuevos este año, esperamos que más familias conozcan nuestra propuesta educativa”, declaró.
La maestra Peichun Chen, encargada de la clase de Zhuyin, compartió sus metas para el ciclo escolar, como incluir actividades interactivas —dibujo, presentaciones o juegos— para que los niños aprendan chino de manera divertida.
En las clases de humanidades, involucramos a los niños en actividades prácticas como el reciclaje o los ejercicios de compasión entre ellos, para integrar la cultura y la ética en la vida diaria.
Peichun Chen
Maestra
Durante la ceremonia, la voluntaria Sharon Chu ejerció de presentadora e invitó a dos estudiantes a demostrar la postura y el espíritu que se esperan de los niños al usar el uniforme de la Academia Tzu Chi con el objetivo de resaltar la esencia de la educación humanista. Por su parte, el director de la academia aprovechó la ocasión para promover la conciencia ambiental e incentivar la integración de valores y la educación moral en la vida cotidiana.
Los padres apoyan los principios de la escuela
Algunos padres contaron cuáles eran sus expectativas en el aprendizaje de sus hijos para este nuevo curso. Feng Yi Chang, una de las madres, comentó que su elección de la academia Tzu Chi se debió a que “además de aprender chino, nuestro hijo reciba una educación en valores para aprender a respetar a los maestros, mantener principios morales, ser leales con los padres y desarrollar mejores hábitos diarios”.
Su esposo, Mengchie Lin, añadió que los niños que crecen en Estados Unidos “se ven fácilmente influenciados por la cultura occidental y a veces no comprenden el respeto o el autocontrol”. Para evitar esto, eligieron la educación de Tzu Chi porque “puede enseñarles a ser amables y compasivos al interactuar con otros, así como ayudar cuando alguien lo necesita”.
Ambos coincidieron en que la filosofía educativa de Tzu Chi se alinea con los valores de su familia y ayuda a su hijo a equilibrar la cultura oriental con la occidental.
Del auditorio a las aulas
Después de la ceremonia, los maestros guiaron a los estudiantes más pequeños a sus salones para dar comienzo a las clases. Los padres entraron primero para conocer el plan de estudios y fortalecer su conexión con la escuela. Mientras, los estudiantes más mayores permanecieron en el gimnasio para recibir la asignación de los maestros. En cada aula, los docentes marcaron el inicio del año académico. En una de ellas, la maestra Huiting Li dio una cordial bienvenida a los niños; en otra, Peishan Li presentó los símbolos fonéticos. Cerca de allí, Meihua Pan empleó el humor para facilitar el aprendizaje. La profesora Peichun Chen pidió a los estudiantes practicar la escritura de caracteres e invitó a los padres a grabar videos para apoyar el estudio en casa. Yungtung Lin llamó a cada estudiante por su nombre para fortalecer los vínculos desde el primer día. El campus se llenó así de entusiasmo y expectativas por todo lo que aprenderán este año.
La ceremonia de apertura concluyó con un ambiente entrañable y entusiasta. Los 220 estudiantes del centro iniciaron el nuevo ciclo escolar y alrededor de 180 padres participaron en la jornada, mientras los maestros y los voluntarios les acompañaron con su espíritu humanista. Como dijo la maestra Yenyu Wang, el enfoque de Tzu Chi no solo se centra en el aprendizaje del idioma chino, sino también en el desarrollo del carácter. La Academia Tzu Chi Walnut continuará en el futuro con su filosofía de equilibrar el aprendizaje lingüístico con la educación humanista, gracias al esfuerzo conjunto de los docentes, los voluntarios y las familias para fomentar un aprendizaje alegre e integral.
La enseñanza de un segundo idioma y la educación humanista pueden complementarse de manera armoniosa. Las Academias Tzu Chi presentes en todo Estados Unidos ofrecen entornos enriquecedores donde los estudiantes desarrollan tanto habilidades lingüísticas como valores humanos. Es una oportunidad valiosa tanto para los niños como para los padres que disfrutan del ambiente cálido y familiar de las escuelas.