Escrito por Janet Li
Traducido por Maria Pacheco
Editado por ???
El 26 de mayo de 2025, los voluntarios del Grupo Juvenil de Tzu Chi en Portland se reunieron temprano por la mañana en el Centro de Servicio de Tzu Chi USA en Portland y emprendieron un viaje de más de tres horas y media en seis autos hacia el Upper McKenzie Rural Fire Protection District en Blue River, condado de Lane (Oregón). Allí entregaron 16 paquetes de ayuda a los bomberos voluntarios que, a pesar de haber perdido sus hogares durante el devastador incendio Holiday Farm Fire hace cinco años, han seguido sirviendo a su comunidad con una dedicación inquebrantable.
El encuentro reunió a 35 participantes, entre ellos miembros del Grupo Juvenil de Tzu Chi en Portland, sus padres y los voluntarios de Tzu Chi. Cada paquete contenía artículos de Jing Si, refrigerios, pequeñas mascotas conmemorativas y libros de Tzu Chi, todo preparado y empaquetado con amor por los estudiantes durante varias semanas. Su esfuerzo fue un homenaje sincero a la resiliencia y al sacrificio de estos protectores comunitarios.



El desastre del incendio de 2020
El 7 de septiembre de 2020 —Día del Trabajo en Estados Unidos— el incendio Holiday Farm Fire estalló en el condado de Lane (Oregón) arrasando más de 170,000 acres y dejando a cientos de residentes sin hogar. Fue uno de los incendios forestales más destructivos en la historia moderna del estado. Durante ese otoño, múltiples fuegos impulsados por los fuertes vientos y las secas condiciones del terreno devastaron diferentes regiones de Oregón, superando a las comunidades y a los servicios de emergencia.
Los voluntarios de Tzu Chi lanzaron una respuesta inmediata de ayuda de emergencia. El 31 de octubre, organizaron una distribución de comida en el condado de Jackson. Cuando dos sobrevivientes del desastre no pudieron asistir a la recogida de víveres en Medford debido a la distancia, los voluntarios reafirmaron uno de los principios fundamentales de Tzu Chi: “Si quienes sufren no pueden venir, quienes tienen los medios deben ir hacia ellos.”
Al día siguiente, con apoyo del equipo de Tzu Chi Seattle, los voluntarios de Portland viajaron dos horas y media hacia Springfield, en el condado de Lane, para realizar una distribución urgente. Allí conocieron a Christianna Rainbow Plews, jefa del cuerpo de bomberos voluntarios de Upper McKenzie, a quien cariñosamente apodaron “Jefa Rainbow (Arcoiris)”.
Plews lidera un equipo de 18 bomberos voluntarios en la zona. Ocho de ellos, incluida ella misma, habían perdido sus hogares en el incendio. A pesar del trauma, continuaron en primera línea defendiendo a su comunidad de los estragos dejados por el fuego. Aunque todos vivían en una zona remota afectada por el desastre, nunca buscaron asistencia de forma activa. Para muchos de ellos, aceptar ayuda fue emocionalmente difícil porque siempre habían estado del otro lado, sirviendo en silencio, sin imaginar que ellos podrían atravesar una situación de necesidad.
Sin embargo, alentada por otro bombero, Plews decidió pedir ayuda a Tzu Chi. Los voluntarios entendieron sentido de la dignidad y se acercaron con respeto y empatía recordando que brindar ayuda también es una forma de agradecer. Finalmente, los bomberos aceptaron las tarjetas de ayuda en efectivo.
La tarjeta de Tzu Chi es como la lluvia durante un incendio. Aunque su valor se agota, el espíritu de la alcancía de bambú —el compromiso diario de hacer el bien— es una fuente de fuerza infinita.
Christianna Rainbow Plews
Jefa de Bomberos
Upper McKenzie Rural Fire Protection District
Cuando los voluntarios les explicaron el principio detrás de la alcancía de bambú —ahorrar 50 centavos al día y comprometerse a hacer buenas acciones diariamente— en lugar de donar de forma automática cada mes, la jefa Plews se conmovió hasta las lágrimas. Reflexionó sobre cómo algo tan pequeño como una chispa puede destruir vidas enteras, mientras que gestos constantes de bondad pueden transformarlas profundamente.
A mediados de noviembre de 2020, los voluntarios visitaron junto a Plews las zonas afectadas. Muchas áreas de esta comunidad montañosa habían sido reducidas a cenizas. Mientras conducían, Plews señalaba los restos que iba encontrando: “Aquí vivía uno de nuestros bomberos… más adelante estaba el patio de otro…”.
No quedaban casas, solo chimeneas solitarias sobre la tierra calcinada, vigilantes mudos de los recuerdos. Este recorrido permitió a los voluntarios comprender la magnitud del desastre y reafirmar que la bondad humana es esencial en el largo camino de la recuperación.
Un día de gratitud y aprendizaje
Cinco años después, Tzu Chi no olvidó a la comunidad de Upper McKenzie ni el trauma vivido. El 26 de mayo de 2025, el equipo de 35 personas —jóvenes del Grupo Juvenil de Tzu Chi, sus padres y voluntarios— llegó a Blue River para entregar los paquetes de cuidado y las tarjetas con Aforismos Jing Si, en muestra de respeto y gratitud hacia los bomberos voluntarios.
Los bomberos estaban muy contentos de recibir los paquetes. Su grupo es muy especial. Son bienvenidos siempre.
Jennifer Toward
Bombera Voluntaria
Upper McKenzie




En señal de agradecimiento, los bomberos prepararon una experiencia de campo para los jóvenes voluntarios: les enseñaron a manejar equipos de camiones, a usar los dispositivos inteligentes de RCP y los materiales resistentes al fuego, e incluso se pudieron probar los trajes de más de 20 kilos para simular una misión de rescate. A través del esfuerzo físico y la admiración, los estudiantes comprendieron mejor el sacrificio y la entrega de quienes protegen vidas.
Los voluntarios del Grupo Juvenil Tzu Chi experimentan el reto de cargar entre 20 y 34 kilos de equipo contra incendios. Los bomberos pueden soportar esta carga mientras recorren senderos de montaña durante más de ocho horas para llegar a un lugar de rescate. Fotos/Minru Chao
De los recuerdos escénicos a la acción compasiva
David Ho, padre de uno de los jóvenes voluntarios, recordó que el centro de Oregón había sido durante años el destino favorito de su familia, donde caminaban juntos por las cascadas del río McKenzie para conectar con la naturaleza.
En 2020, el incendio redujo el apacible pueblo de Blue River a cenizas. Años después, al enterarse que Tzu Chi seguía apoyando a los bomberos locales, David decidió regresar con su hijo. “Esta vez, quiero volver a ese río con mi hijo y transformar nuestros recuerdos en acción”, comentó David.
Junto con su familia y el equipo de jóvenes, prepararon los 16 paquetes y emprendieron el viaje. Al llegar a la estación reconstruida, fueron recibidos por la Jefa Rainbow. Luego de entregar los paquetes, participaron en la experiencia de campo. “La jefa, que también es enfermera, nos dio una visita guiada detallada. Nos explicó sobre el camión, la ambulancia, el uso de drones para detectar focos de calor… fue muy completo,” relató Ho.
Aunque David temía que las actividades programadas no les dejaran tiempo para visitar las cascadas, al ver la conexión entre los jóvenes y los bomberos, y las sonrisas compartidas, esa preocupación fue reemplazada por una sensación profunda de satisfacción.
Las cascadas siempre estarán ahí, pero conexiones como estas no se encuentran en todos los viajes. Lo que los chicos aprendieron hoy va mucho más allá de los libros: fue una lección de vida, empatía, gratitud y acción.
David Ho
Padre
Grupo Juvenil de Tzu Chi Portland
El poder indestructible del amor
“A pesar de que era mi primera vez en una zona devastada por incendios, vi cómo los residentes se esforzaban por reconstruir y cómo la naturaleza empieza a sanar,” reflexionó Pingjui Tsai, voluntaria juvenil de Tzu Chi.
Para Chieh Chien fue la primera vez que participaba en una actividad de ayuda en profundidad. “Aprendimos sobre el trabajo de los bomberos, sus responsabilidades diarias, equipos como el dispositivo de RCP o los tanques de aire. Fue muy impactante.”
Durante la visita, Chieh se probó el pesado equipo de bombero y pudo sentir el esfuerzo físico de quienes lo portan. También conoció a jóvenes bomberos voluntarios, algunos estudiantes universitarios que dedican sus vacaciones a estas labores. “Le pregunté a una bombera cómo equilibraba sus estudios con este trabajo. Me dijo que es difícil, pero lo ama.”
Esta ha sido la acción más inolvidable del Grupo Juvenil de Tzu Chi en la que he participado. Sentí la perseverancia y la entrega de los bomberos voluntarios.
Chieh Chien
Estudiante
Grupo Juvenil de Tzu Chi Portland
Al finalizar, el grupo posó frente a una escultura del Ave Fénix forjada con el metal derretido por el fuego: un símbolo poderoso de renacimiento. Detrás se alzaba la nueva estación de bomberos; al frente, jóvenes, padres y voluntarios de Tzu Chi junto a los bomberos voluntarios del distrito. En ese instante, todos compartieron una transformación silenciosa que se reflejaba en sus rostros y en sus corazones.
Desde la ayuda de emergencia en 2020 hasta esta visita en 2025, el Centro de Servicio de Tzu Chi en Portland ha llevado adelante su misión de compasión a través de acciones constantes. Esta entrega de paquetes no fue solo un acto de caridad: fue una lección de vida. Una oportunidad para que los jóvenes crecieran dando, y para que todos aprendieran cómo una comunidad resiliente —y sus héroes anónimos— renacen de las cenizas con un espíritu intacto de amor y servicio.