Una esperanza que brota entre los escombros

Región Noroeste  |  1 abril, 2022
Los voluntarios de Tzu Chi en Silicon Valley llevan ropa de invierno a los residentes de la comunidad "Last Chance", la cual se vio afectada por relámpagos e incendios forestales. Este amable acto envió un cálido saludo a los residentes que todavía viven en cabañas de madera, casas rodantes e incluso, tiendas de campaña. Fotografía/Andy Chiang

Escrito por Christina Chang
Adaptado al Español por JuanMa Bonilla
Editado por Carolina Saheli

El clima comenzaba a ponerse más frío a medida que se acercaba el invierno en el sur de California. Las áreas afectadas por los incendios forestales del “CZU Lightning Complex” (La división administrativa de Cal Fire de los condados de San Mateo, Santa Cruz y San Francisco) el verano del 2020, comenzaban a recobrar vida poco a poco. El verde de nuevos retoños de árboles, arbustos y plantas comenzaba a resurgir. Susie Devergrannes le cuenta a los voluntarios de Tzu Chi sobre los nuevos retoños con una sonrisa en su rostro. n

Estas nuevas vidas son un gran aliento para nosotros. Realmente necesitamos buenas noticias como estas.

Susie Devergranne, habitante de la comunidad “Last Chance”
La comunidad de montaña “Last Chance”, afectada por los incendios forestales el verano pasado, ha visto árboles brotar a finales de 2021. Fotografía/Judy Liao

El 5 de diciembre del 2021, tres voluntarios de Tzu Chi de Silicon Valley, Chijen Huang, Andy Chiang y Judy Liao, hicieron el viaje de casi una hora hacia la comunidad “Last Chance”, situada en las montañas de Santa Cruz. Los voluntarios llevaban mantas, zapatos, chaquetas, pantalones, calcetines gruesos, gorros de lana y guantes, para los residentes de la comunidad que perdieron sus casas durante los incendios forestales. Los voluntarios esperan que con esta ropa de invierno, los residentes que aún viven en tiendas de campaña, remolques y casas de madera puedan resguardarse del frío.

Los miembros de la comunidad que recibieron ropa de invierno conversan alegremente con los voluntarios de Tzu Chi, sobre el estado actual del proyecto de reconstrucción de la comunidad. Fotografía/Andy Chiang

Pequeños pasos hacia la reconstrucción

La reconstrucción de la comunidad “Last Chance” ha sido larga y difícil. La comunidad quedó casi completamente destruida luego del desastre del verano del 2020. A pesar de todo, la gente de la comunidad mantiene su deseo de vivir cerca de la madre naturaleza y quiere quedarse a reconstruir sus hogares.

Ya ha transcurrido un año desde que los residentes lo perdieron todo y para recordar lo que quieren recuperar de sus vidas, han puesto una tabla de madera que dice en tinta negra: “En memoria de todo lo que se perdió en los incendios de CZU el 18 de agosto de 2020 que destruyeron Last Chance.”

Los residentes han puesto una tabla de madera para recordar el día que perdieron sus hogares. Photography/Judy Liao

Los voluntarios de Tzu Chi de Silicon Valley actuaron rápidamente luego de conocer sobre el desastre en la comunidad. Ellos enviaron tarjetas de débito prepagadas y suministros básicos necesarios a las personas que perdieron sus casas.

Después de recibir los nuevos y cómodos tenis que llevaron los voluntarios de Tzu Chi, los residentes de la comunidad les agradecen por su cálido afecto. Fotografía/Judy Liao

Por otro lado, Tzu Chi ha mantenido la ayuda constante hacia los habitantes de la comunidad. El voluntario Chijen Huang se ha dado cuenta de los problemas legales y económicos que las personas de “Last Chance” están enfrentando a la hora de coordinar con los departamentos públicos para la reconstrucción. Aunque se han enfrentado a varios obstáculos, Tzu Chi ha hecho todo lo posible para asistir con la reconstrucción.

Por otro lado, Tzu Chi ha mantenido la ayuda constante hacia los habitantes de la comunidad. El voluntario Chijen Huang se ha dado cuenta de los problemas legales y económicos que las personas de “Last Chance” están enfrentando a la hora de coordinar con los departamentos públicos para la reconstrucción. Aunque se han enfrentado a varios obstáculos, Tzu Chi ha hecho todo lo posible para asistir con la reconstrucción.

Chijen Huang comenta que ha sido un largo camino hacia la reconstrucción de la comunidad. Una de las dificultades que enfrentaron es que se tuvo que ampliar la calle principal para que los camiones de bomberos tengan un acceso más fácil. También, se han reconstruido algunos edificios públicos incluyendo torres de almacenamiento de agua, suministros médicos de emergencia, dispositivos comunitarios contra incendios, todo tipo de equipos para aserrar árboles y preparación de suelos, y centros de actividades comunitarias, entre otros. Toda esta actividad es un gran reto para los habitantes de la comunidad que han sufrido pérdidas materiales y económicas. 

De todos modos, a pesar de lo lento que es cada paso, todavía llevamos con nosotros la esperanza de que los esfuerzos de reconstrucción tengan éxito.

Chijen Huang, voluntario de Tzu Chi

Huang asegura que Tzu Chi se mantendrá siempre en contacto durante todo el proceso de reconstrucción para poder identificar y subsanar necesidades que tengan las personas de la comunidad.

Reconstruyendo hogares para el futuro

Un joven de 17 años llamado Julian Devergranne creció en la comunidad “Last Chance” junto con sus padres y hermano. La familia perdió su hogar por causa de los incendios del año anterior. A pesar de todo, ellos han decidido quedarse a reconstruir su hogar y mantenerse cerca de la naturaleza que los vió crecer. Poco a poco, la familia ha ido recuperando su esperanza y han trabajado duro para reconstruir su hogar.

Luego del desastre, la familia regresó a su casa para enfrentarse a los escombros y comenzar la reconstrucción. Para su sorpresa, el camión militar Middle-Gideon de un amigo del papá de Julian, sobrevivió al fuego. Este camión se ha utilizado mucho para mover troncos, escombros y carros atascados en el lodo.

Un camión militar Middle-Gideon ayuda al joven Julian, a su familia, y a los vecinos de la comunidad a limpiar después del incendio. Fotografía/Andy Chiang

Al principio, la familia de Julian había estado viviendo en un pequeño remolque y en una tienda de campaña donde antes había sido su casa. Casi más de un año después, los Devergranne lograron construir una pequeña casa temporal de madera que se usa como el estudio de la madre de Julian.

Creo que el entorno de vida de nuestra familia en la comunidad Last Chance es muy bueno, así que no quiero mudarme a la ciudad y sigo trabajando duro con mi familia para reconstruir nuestro hogar.

Julian Devergranne, residente de la comunidad “Last Chance”
El joven Julián instala una tienda de campaña donde solía vivir. Fotografía/Andy Chiang

El joven Julian actualmente se dedica a estudiar desde casa y trabaja medio tiempo en una fábrica de madera para apoyar a su familia. Durante su tiempo libre, ayuda a su familia y a sus vecinos a ordenar, talar árboles dañados y reciclar la madera para la reconstrucción. Todos están trabajando juntos para reconstruir y, al mismo tiempo, prepararse para prevenir otro desastre durante la época de incendios el próximo verano.

Julian ya está pensando en prepararse para el futuro con la construcción de su propia casa. Él menciona a los voluntarios de Tzu Chi que ya eligió la ubicación donde va a construir y apunta con el dedo hacia un terreno vacío que se encuentra al pie de la montaña, cerca de un bosque de secuoyas.

Mi propia casa se va a construir en este terreno baldío, y tendrá dos plantas. Veré el valle lleno de árboles desde mi ventana.

Julian Devergranne, residente de la comunidad “Last Chance”

La madre de Julian, Susie Devergranne, recibe los suministros que llevan los voluntarios de Tzu Chi y se queda a platicar con ellos sobre la reconstrucción y la esperanza que les da ver cómo retoñan nuevos árboles en las zonas del incendio. Ella se siente muy agradecida con los voluntarios de Tzu Chi por su ayuda constante durante todo ese año difícil para todos en la comunidad. El apoyo que los voluntarios le dan a la comunidad la hacen no sentirse sola.

Todos los residentes sentimos que no estamos solos. Contamos con su apoyo y su mano amiga (voluntarios de Tzu Chi). Estos actos de bondad realmente me hacen llorar…

Susie Devergranne, residente de la comunidad “Last Chance”
Los voluntarios de Tzu Chi continúan acompañando a la comunidad "Last Chance" con cuidado y apoyo en el camino hacia la reconstrucción. Fotografía/Judy Liao

La nueva vegetación que pinta de verde las áreas negras que dejó el incendio, es un mensaje de esperanza que retoña en los corazones de los habitantes de la comunidad “Last Chance”. El dificultoso camino hacia la reconstrucción va a continuar; y la comunidad sabe que siempre va a tener el apoyo de Tzu Chi llevándola más y más cerca a su meta.  Las hojas de hierba que acaban de brotar rodearán algún día los árboles y las casas reconstruidas por los residentes. Las piezas de la nueva vida se entrelazarán con lo que queda de lo viejo.

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