Escrito por Chihhung Hsu
Traducido y adaptado al español por Gabriela Barzallo
Editado por Esperanza Balaguer
Una serie de devastadores tornados azotó varios estados del medio oeste estadounidense el pasado mes de mayo. La localidad de Linton, en el estado de Indiana, fue una de las más golpeadas con consecuencias devastadoras para sus residentes.
Las severas tormentas eléctricas se formaron durante la tarde del 16 de mayo sobre el centro del estado y continuaron durante la noche con la formación de varios tornados, la lluvia de granizo y las ráfagas de viento que superaron las 80 millas por hora que dejaron daños generalizados en algunas zonas.
Una vez pasada la tormenta, los voluntarios del Centro de Servicio de Indianápolis de Tzu Chi USA obtuvieron de inmediato de manos de la Cruz Roja Americana la lista de los hogares afectados. Con esta información, coordinaron con las agencias del condado una misión de evaluación, seguida de una distribución de tarjetas de asistencia económica en el centro de respuesta a emergencias del Departamento de Salud de Linton, que tuvo lugar el 29 de junio.
Voluntarios nuevos y veteranos unidos
La distribución coincidió con las vacaciones de verano, así que muchos de los voluntarios habituales estaban fuera de la ciudad. Por este motivo, el Centro de Servicio de Indianápolis movilizó a nuevos ayudantes para sumarse a los voluntarios universitarios Tzu Ching y a jóvenes Tzu Shao recién graduados de secundaria para participar en la jornada.
El equipo de veinte integrantes partió al amanecer y condujo durante dos horas hasta llegar a Linton. A las 10 de la mañana, ya estaban instalando el lugar del evento y revisando con cuidado cada detalle para dar la bienvenida más cálida posible a los sobrevivientes.
Conmovidos por el esfuerzo, los bomberos locales y el ex senador estatal John Waterman también se unieron para ayudar con la preparación. Antes de comenzar la distribución, los voluntarios ensayaron la interpretación en lenguaje de señas de la canción “Una familia” con la esperanza de transmitir sus bendiciones más sinceras a todos través de ese gesto.
Cuidado desde el corazón
A medida que los invitados iban llegando, los voluntarios les ofrecieron su apoyo con atención en cada paso del proceso. En primer lugar, verificaron la identidad de los afectados, llenaron los formularios con sus nombres y les explicaron el procedimiento de distribución.
A continuación, les leyeron una carta de condolencias y aliento escrita por la fundadora de Tzu Chi, la Maestra del Dharma Cheng Yen, para transmitirles su cordialidad a través de las fronteras. También les presentaron el origen y la filosofía detrás de las tarjetas de ayuda, las mantas ecológicas y los demás artículos Jing Si preparados por la fundación.
Entre los asistentes al evento estuvieron la concejala de Linton Linda Bedwell, el exsenador estatal John Waterman y Shari Lewis, administradora del Departamento de Salud del Condado de Greene. Cada uno de ellos, dio un breve discurso para agradecer a Tzu Chi su presencia y transmitir sus buenos deseos para la pronta recuperación de los afectados.
“Estoy muy agradecida de que su organización haya dado un paso adelante para ayudar a la gente del condado de Greene”, dijo la concejala Linda Bedwell. “En realidad, no tienen ningún vínculo directo con nosotros, excepto el de ser seres humanos que se preocupan unos por otros”.
Muchas personas lo han perdido todo. Somos muy afortunados de que ustedes hayan venido a ayudarnos.
Linda Bedwell
Concejala, Ayuntamiento de Linton
El amor en movimiento
Antes de iniciar la distribución de ayuda, los sobrevivientes del tornado vieron un video sobre el trabajo y el espíritu de Tzu Chi. Para muchos, era la primera vez que conocían a la fundación. Los voluntarios interpretaron a continuación la canción “Una familia” en lenguaje de señas para llenar el ambiente de esperanza y unidad.
La distribución comenzó a la 1:00 de la tarde. Los voluntarios verificaron con cuidado la información de los afectados y les explicaron con paciencia el uso de las tarjetas de ayuda, que son financiadas con donaciones de personas solidarias de todo el mundo.
Entre los asistentes había también muchos niños. Los voluntarios se arrodillaron para hablar con ellos y entregarles pequeños obsequios que provocaron adorables sonrisas.
Un sobreviviente del tornado de nombre Steven expresó conmovido al ver el ambiente del lugar: “Es una causa que vale la pena. Ustedes ayudan a todos, a todos. Y eso es lo correcto”.
Inspirado, donó 100 dólares en el momento para continuar el ciclo de bondad. Algunos beneficiarios de la ayuda leyeron en silencio los Aforismos Jing Si, mientras otros acariciaban las mantas ecológicas hechas con botellas de plástico recicladas, apreciando el regalo como un símbolo de amor sin límites. Cada interacción buscaba ofrecer consuelo a quienes habían sufrido tanto y sembrar esperanza en un mañana mejor.
Ese día, los voluntarios de Tzu Chi entregaron más que ayuda material, llevaron compasión profunda y apoyo humano a los necesitados.
Esa misma compasión se convirtió en fuerza para seguir adelante y mantener el ciclo del amor en movimiento.
Residentes, funcionarios locales, voluntarios y niños compartieron una jornada de solidaridad que floreció en Linton. A medida que esa bondad se expande, la calidez perdura. Los hogares y las vidas pueden reconstruirse con apoyo mutuo.