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Distribución de alimentos en Houston

Región Sur  |  18 Junio, 2025
Miembros de la familia Tzu Chi se reúnen como voluntarios y se toman una foto de grupo. Foto/Luca Yeh

Escrito por: Hsiulien Chu
Adaptado al español por: Juan Bonilla
Editado por: M. Carolina Saheli

Voluntarios difundiendo alegría juntos

Cada mes, la región sur de Tzu Chi USA se une con el Banco de Alimentos de Houston para llevar a cabo una distribución de alimentos. Esta actividad, realizada de forma bimensual, atrae a jóvenes voluntarios de diversos orígenes. Recientemente, nuevos voluntarios provenientes de Los Ángeles, California y Taiwán se han unido al esfuerzo, brindando un apoyo muy valioso.

El cielo despejado y soleado marcó el inicio de un hermoso día de distribución. Desde temprano en la mañana, los voluntarios se dedicaron a montar toldos, ubicar mesas, colocar conos y empacar alimentos. Con un orden impecable, trabajaron con esmero para que la jornada fuera eficiente. Tanto los voluntarios jóvenes como los veteranos realizaron sus tareas con destreza y coordinación.

Se establecieron dos zonas de distribución: una designada para los beneficiarios que llegaban en vehículos y otra para los peatones. En la zona de vehículos, los voluntarios colocaron los conos de tráfico para guiar el flujo de entrada. Mientras tanto, en el área de peatones, clasificaron y embolsaron frutas y verduras permitiendo que los beneficiarios, tras completar el registro, recogieran rápidamente sus alimentos.

La Región Sur habilitó un área para las personas que llegaron a recoger alimentos a pie o con carritos, asegurando un acceso ordenado y conveniente. Foto/Luca Yeh
Los ancianos que viven cerca de la oficina de Tzu Chi llegan a pie, empujando sus carritos de compra para recoger alimentos. Foto/Luca Yeh

John Li, voluntario de Los Ángeles, California, participaba por primera vez. Ver la felicidad de los beneficiarios al recibir los alimentos le hizo sonreír. “He sudado la gota gorda, pero es estupendo ayudar a otros y ver cómo se llevan a casa tanta comida. Nos sentimos realmente alegres y felices”, dijo.

Es la primera vez que vengo a Houston y me alegro mucho haber podido ser voluntario. En el futuro, donde sea que esté, me uniré si encuentro un evento de Tzu Chi.

Yasiu Chen, también de Los Ángeles, había participado previamente en distribuciones de alimentos en California. Al comparar los eventos, descubrió que los voluntarios de cada lugar demostraban la misma dedicación y alegría.

“Vendré siempre que esté libre. Si Jingdian Chen me lo pide y tengo tiempo, iré. No sé cómo expresarlo con palabras. Me siento muy bien. Ayudar a la gente me da esta clase de emoción”, expresó.

La conexión de amor que trae el destino

“Un voluntario de Tzu Chi hace el trabajo de Tzu Chi. Dondequiera que vayamos, llevamos amor a los necesitados y a la sociedad. Eso es lo que debemos hacer. Aunque sólo dediquemos un corto tiempo, lo que importa es estar presentes. Para nosotros, no hay fronteras nacionales ni divisiones regionales”, afirmó Jingdian Chen.

John Li y Yasiu Chen fueron invitados por Jingdian Chen, voluntario de Tzu Chi de Los Ángeles. Aunque Jingdian lleva poco tiempo en Tzu Chi, siente una profunda afinidad con su misión. Durante un viaje, se hospedó en un hotel cercano a la oficina de la Región Sur, y un inesperado despiste lo llevó directamente a su puerta. En sus palabras, es como si los Bodhisattvas lo guiaran hacia Tzu Chi.

Jingdian siempre está dispuesto a servir en las misiones de Tzu Chi, listo para ir allí donde se necesite ayuda. Considera que las misiones requieren mayor apoyo, especialmente de los voluntarios masculinos. “Espero que más voluntarios de Tzu Cheng (el término de Tzu Chi para los voluntarios masculinos) se unan a nosotros para cultivar este campo de bendiciones. Como voluntarios, compartimos esta gran misión y la cultivamos juntos… Plantamos semillas de bondad, semillas de amor. Eso también es una especie de riqueza y mérito espiritual”, dijo.

La labor compasiva de Tzu Chi depende de quienes actúan desde el corazón. Chihchia Hsiao, voluntaria de Chiayi, Taiwán, se encontraba en un viaje de negocios cuando decidió traer su uniforme y unirse a la distribución.

“Tzu Chi está presente en muchos lugares del mundo. Pensé que debía haber aún más en EE. UU., por eso traje mi uniforme de Tzu Chi”, comentó Hsiao. Elogió a la Región Sur por su planificación y ejecución de la distribución, desde el registro en línea hasta la separación del tráfico de peatones y vehículos, asegurando que todo funcionara de manera eficiente y ordenada. También compartió que, cuando se jubile, espera ser voluntario en Lumbini, India, el lugar de nacimiento de Buda.

Unidos en el esfuerzo, realizados en el corazón

La llegada de voluntarios de otras regiones llenó de energía a los voluntarios de la Región Sur. Roger Lin, Subdirector Ejecutivo de la Región Sur, expresó con emoción: “Todos los voluntarios de Tzu Chi llevan su uniforme de ‘cielo azul y nubes blancas’ a donde quiera que vayan. Al llegar a un nuevo lugar, lo primero que hacen es presentarse en la oficina local de Tzu Chi. Es como volver a casa, no sólo a un hogar espiritual, sino a un lugar donde estamos arraigados… Esto es así para todos los voluntarios. Es realmente conmovedor”.

Lin expresó su preocupación ante posibles recortes en los fondos gubernamentales destinados a los bancos de alimentos debido a las restricciones presupuestarias, lo que afectaría significativamente a las comunidades vulnerables. Sin embargo, pase lo que pase, los voluntarios de Tzu Chi seguirán dando todo su esfuerzo. No se echarán atrás sólo porque el camino se torne difícil.

Al ver la alegría reflejada en los ojos de quienes recibían la ayuda, los voluntarios sintieron una profunda felicidad. Mientras haya un lugar donde puedan brindar apoyo, los voluntarios de Tzu Chi seguirán llevando amor por todo el mundo.

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