Escrito por Shuli Lo
Traducido por María Pacheco
Editado por M. Carolina Saheli
Por onceavo año consecutivo, Tzu Chi se une a la Cruz Roja Americana para llevar a cabo el programa “Sound the Alarm”, (Suena la alarma) una campaña que instala gratuitamente detectores de humo en comunidades vulnerables. Cada mes, esta iniciativa llega a distintos vecindarios del condado de Los Ángeles con un objetivo claro: salvar vidas antes de que occura un tragedia.
Este año, los incendios forestales que azotaron partes del Estado de California dejaron una huella profunda. Por eso, el Estado de California insta a todas las viviendas a contar con detectores de humo: dispositivos esenciales que, instalados en paredes o techos, alertan a los residentes ante la presencia de humo, permitiéndoles evacuar a tiempo o contactar rápidamente a los bomberos.
Una comunidad unida contra el fuego
En esta ocasión, más de 150 voluntarios, entre ellos estudiantes de secundaria e integrantes de distintas organizaciones, se reunieron en City Terrace, California, para instalar detectores de humo en los hogares de familias previamente inscritas en el operativo. Entre ellos, como siempre, estaban los voluntarios de Tzu Chi.
Divididos en grupos de tres o cuatro personas, caminaron casa por casa con herramientas y detectores en mano. En muchos hogares ya existían alarmas, pero estaban mal ubicadas, eran insuficientes o no funcionaban. En esos casos, y con la autorización de los residentes, los voluntarios las reemplazaron sin costo.
Además de atender a quienes se registraron previamente, los voluntarios tocaron puertas vecinas, ofreciendo la instalación gratuita y compartiendo consejos de prevención, así como la importancia de contar con una ruta de evacuación clara en caso de emergencia.
“Tienes dos minutos para salvar tu vida”
David Hoy, voluntario de Tzu Chi y líder de un equipo de ayuda de emergencia de la Cruz Roja, ha liderado esta colaboración durante más de una década. Para él, la urgencia es clara:
Si se inicia un incendio y no tienes una alarma de humo, puede ser fatal. Un incendio puede consumir toda una casa en tan solo dos minutos. Una alarma te da justo ese tiempo para escapar y llamar al 911.
David Hoy
voluntario de Tzu Chi
En muchos casos, los hogares no cuentan con alarmas, ya sea por desconocimiento o porque los dispositivos antiguos dejaron de funcionar sin que los residentes lo notaran. Para evitar este problema, los nuevos detectores cuentan con baterías de litio de larga duración (hasta 10 años), lo que reduce la necesidad de reemplazarlas con frecuencia.
Preparación, seguridad… y tranquilidad
Más allá de instalar dispositivos, este programa busca crear una cultura de prevención y preparación. Así lo expresa Micaela Lagdameo, estudiante de secundaria y voluntaria de la Cruz Roja: “Es importante porque no solo ayudamos a que las personas estén más seguras, sino que también les damos tranquilidad. Les enseñamos cómo evitar incendios y qué hacer en caso de emergencia. En momentos como este, con tantos incendios en California, la información puede salvar vidas”.
Quienes recibieron el apoyo también expresaron su gratitud. Laura Borquez, una vecina beneficiada, compartió su experiencia: “Después de un incendio reciente, no habíamos reflexionado sobre la gravedad del asunto. Pero ahora, con los detectores instalados y toda la información que nos dieron, me siento mucho más tranquila. No solo por mi familia, sino también por nuestros vecinos”.
La misión de Tzu Chi va más allá de la asistencia inmediata: busca empoderar a las comunidades para que puedan protegerse y actuar ante cualquier desastre, minimizando daños y salvando vidas.
Porque cuando se trata de seguridad, cada minuto cuenta. Y cada vida merece ser pretegida.