Escrito por: Yinni Sung
Traducido al español por: Juan Bonilla
Editado por: Esperanza Balaguer
El viernes 18 de abril de 2025, justo antes del fin de semana de Pascua, los estudiantes de varios distritos escolares del área de Austin disfrutaron de un merecido descanso de tres días. Sin embargo, para los dedicados profesores y el personal escolar, el receso representó una oportunidad diferente. Para ellos, fue un momento de crecimiento y renovación gracias a los talleres de desarrollo profesional diseñados para enriquecer la enseñanza y potenciar el éxito estudiantil.
La escuela primaria Overton, socia de larga trayectoria del Centro de Servicio de Tzu Chi en Austin, organizó su propio día de desarrollo profesional en esa misma fecha. Por ello, las voluntarias Betty Pu, Sofia Tsai, Yinni Sung, Peiwen Chang y Chiajung Li, acompañadas por los miembros universitarios Rick, Reina Wan y Bill Geng, regresaron al conocido campus. Allí prepararon una mesa repleta de platillos vegetarianos como muestra de aprecio hacia los maestros.
Gratitud en acción: La cocina vegetariana de Tzu Chi
El menú incluía arroz perfumado, fideos salteados, tofu picante y verduras de temporada salteadas, además de postres y fruta fresca. También ofrecieron té negro caliente y tés fríos. Más que un almuerzo delicioso, fue un gesto sincero de aprecio y respeto de parte de los voluntarios de Tzu Chi hacia los profesores.
Compartiendo la filosofía educativa
El almuerzo de agradecimiento tuvo un matiz especial este año. Mientras en la pantalla se proyectaba un video sobre el trabajo de Tzu Chi en la comunidad de Austin —con momentos conmovedores de cuidado y compasión— los voluntarios se sentaron a conversar con los maestros. Escucharon con paciencia las alegrías y los retos de su labor, intercambiaron historias y crearon conexiones personales. También compartieron la filosofía educativa de Tzu Chi, brindando un momento de calidez y apoyo dentro de sus ajetreadas rutinas.
El profesor Ney compartió con los voluntarios sus experiencias durante 16 años como docente. Sobre todo, los numerosos cambios en el sistema educativo que ha vivido. Porque la presión para los maestros ha sido inédita desde que la educación tuvo que impartirse a distancia debido a la pandemia hasta los ajustes constantes en los métodos de enseñanza a los largo de los años. Además, el 95% de sus alumnos provienen de familias con recursos limitados y la brecha en la comprensión lectora en inglés se ha ampliado, lo que ha provocado que la enseñanza sea aún más desafiante y necesaria.
Los maestros expresaron su agradecimiento a los voluntarios universitarios que, cada viernes después de clase, ayudan a los estudiantes con tutorías de matemáticas. También valoraron las actividades organizadas por el Centro de Servicio de Austin, como los almuerzos vegetarianos, los talleres medioambientales y las ceremonias de té Jing Si. Estas experiencias ofrecen a los niños oportunidades para conocer nuevas culturas y fomentar el respeto y la gratitud.
El cultivo de la educación con bondad


El almuerzo concluyó en un ambiente cálido y alegre. Al despedirse, los voluntarios y el personal escolar expresaron su ilusión por un próximo reencuentro para seguir colaborando y crear juntos un mejor entorno de aprendizaje para los niños.
En esta era de avances tecnológicos y sus efectos en la concentración y la comprensión lectora de los pequeños, los voluntarios de Tzu Chi entienden que la educación requiere el esfuerzo conjunto de toda la sociedad. Con paso firme, continuarán con su apoyo bondadoso y su acción a los educadores y acompañarán a los estudiantes en sus primeros pasos por el camino de la vida.