Escrito por Fangwen Huang
Traducido al español por María Pacheco
Editado por M. Carolina Saheli
El sábado 5 de abril de 2025, la ciudad de Austin se llenó de sabores, conciencia y alegría con la celebración del 10.º aniversario del Texas VegFest, uno de los festivales más importantes de estilo de vida vegano y basado en plantas en el estado. Este evento de entrada libre, apto para todas las edades, tuvo lugar en Fiesta Gardens, donde más de 70 expositores ofrecieron una variedad de productos especiales, camiones de comida, demostraciones de cocina, charlas educativas y presentaciones musicales.
Más que un festival gastronómico, VegFest es una celebración de salud, sostenibilidad y compasión. Como cada año desde 2015, el Centro de Servicio de Austin de Tzu Chi participó con un stand donde, además de promover los productos Jing Si, conmovió corazones al compartir el mensaje de amor y acción de Tzu Chi.
Espíritu Tzu Chi que resiste al viento frío
El clima primaveral de Texas puede ser impredecible. Un día antes del festival, el sol brillaba sin preocupaciones, pero por la noche, la lluvia y el viento hicieron su entrada. Al amanecer del evento, la temperatura había bajado a 13°C, con ráfagas de viento de hasta 25 km/h. A pesar del frío y el agua acumulada, 15 voluntarios —incluyendo miembros de Tzu Ching y Tzu Shao— llegaron una hora antes al lugar para descargar tres camiones con materiales y montar el stand con gran entusiasmo.
Entre manteles azules y cajas cuidadosamente organizadas, los voluntarios colocaron un biombo decorativo y colgaron aforismos Jing Si. A pesar del viento persistente, el stand de Tzu Chi irradiaba calidez humana, donde se respiraban compasión, alegría y servicio.



Té caliente, corazones cálidos



Servir té caliente en VegFest ya es una tradición, y este año no fue la excepción. Desde temprano, los voluntarios Fangwen Huang y Chiuhsia Han prepararon en casa tres tipos de té: oolong, oolong rojo y oolong Hongshui, sumando más de 12 litros de infusión.
Esa conexión natural daba paso a conversaciones significativas, en las que los voluntarios compartían la historia del cultivo sostenible del té en la Granja Jing Si, donde se usan enzimas de piña como fertilizante y se aprovecha el agua de lluvia.
También compartían la filosofía de vivir en armonía con la Tierra, destacando la excelente calidad del té Jing Si y su precio accesible. Para hacerlo aún más especial, ofrecían una bolsa reutilizable, hecha por voluntarios de Tzu Chi en Taiwán, como obsequio por la compra de dos productos de té.
El resultado: sonrisas, conexiones genuinas y una jornada exitosa, no solo para la promoción del té Jing Si, sino también para compartir el espíritu de Tzu Chi.
Nuevos corazones tocados por la compasión



Amanda Bell, visitante del festival, quedó encantada con la experiencia:
Los voluntarios me explicaron todo con tanta amabilidad… Me mostraron cómo usar los productos en mi vida diaria. ¡Fue increíble!
Vegana por convicción, Amanda compartió su camino con naturalidad:
No necesitas cambiar el mundo de inmediato. Empieza con una comida, tal vez una ensalada en lugar de una hamburguesa. Lo importante es ser consciente.
Por su parte, Kristine French, clienta habitual de Tzu Chi, expresó:
Vengo al stand cada año. ¡Los fideos son deliciosos y la pasta de jengibre es lo mejor! Siempre me entregan una tarjeta con amor. Se nota que esta organización está formada por personas maravillosas.
Recaudando amor por Myanmar
Mientras compartían productos y valores, los voluntarios también llevaban en su corazón a las víctimas del terremoto de magnitud 7.7 que sacudió Myanmar el 28 de marzo.
Durante el evento, una voluntaria explicó las acciones humanitarias de Tzu Chi en todo el mundo. Inspirada por sus palabras, una mujer se acercó, escaneó el código QR e hizo una donación inmediata para ayudar a los damnificados
"Esto es lo correcto”, dijo. “Con tantas tragedias en el mundo, tenemos que apoyarnos unos a otros."
Los voluntarios colocaron una caja de donaciones en el stand, y poco a poco, más personas se unieron al gesto de amor.
Más allá del consumo: valorar, cuidar, compartir
Desde el Año Nuevo chino, el equipo de Austin se preparó con esmero para este VegFest. Cada año incorporan más variedad de productos —como nuevos sabores de fideos—, y este año solicitaron especialmente jabones Jing Si para explicar a los visitantes cómo las maestras del Monasterio Jing Si elaboran cada artículo con dedicación y cuidado por el medio ambiente.
Jabones, pasta de jengibre, bolsas reutilizables, palillos plegables… cada producto era una invitación a consumir con conciencia, reducir el desperdicio y cuidar a todos los seres.
“No buscamos solo vender”, explicó Cheng Kao, uno de los voluntarios. “Queremos inspirar a más personas a comprender la urgencia del veganismo y la importancia de proteger el planeta.”